El aire que respiramos contiene vapor de agua; esto es debido principalmente a la actividad solar que provoca la evaporación de enormes cantidades de masa de agua de los mares, océanos, lagos,... introduciendo así en la atmósfera un enorme contenido de agua en estado de vapor. Debido a este fenómeno se habla normalmente de aire húmedo. La humedad es un parámetro fundamental en diferentes sectores de la actividad humana pero es también un elemento invisible que puede tener efectos muy perjudiciales en diferentes procesos y productos. El control de la humedad, de hecho, reduce la formación de moho garantizando ambientes más saludables, reduce la corrosión, aumenta la fiabilidad de los componentes eléctricos y electrónicos, aumenta el tiempo de almacenamiento de los alimentos, reduce ciertos tipos de perturbaciones en personas (artrosis, etc.), mejora la confort interior y elimina los malos olores.